Login

REGISTRESE



Misionero nuevos PDF Imprimir

 

Gloria Ma. Guevara

 

El temor que he tenido hacia mi SEÑOR desde mi niñez, se suscribe a mi corta edad, cuando puedo recordar como mi Papá responsabilizaba a mi hermano mayor de orar con nosotros, lo que me hizo ver la importancia de una relación con DIOS, así fue que conocí al SEÑOR JESUCRISTO. Hoy en día a través de una entrega total, he recibido la bendición de saber directamente de mi Padre Celestial por medio de revelaciones y sueños su Voluntad para con esta humanidad. Mis experiencias visitando las carceles, donde se encuentran las madres para ser deportadas, dejando los bebés solos con otras personas y tratando de darles una esperanza, por medio del Evangelio de JESUS, han hecho crecer en mi un sentimiento especial hacia las personas indocumentadas. Desde el año 2007, conocí acerca del Ministerio “Sí Jesus” y a partir de ese momento sentí el llamado de DIOS a compartir su visión de alcanzar al mundo a través de la vía teléfonica, y después de participar como voluntaria por unos meses, he recibido la oportunidad de llegar a las almas por medio del teléfono. Este Ministerio me ha abierto las puertas para ganar al menos 10 personas por día, y siento en mi corazón que esto es una obra directa del Salvador del Mundo.

 

Nestor Morfa

 

Nací en un hogar Cristiano, en el cual me inculcaron principios biblicos. Mi niñez fue hermosa, podía ver como la mano de DIOS se movía en mis alrrededores. Mi madre era Ministro del Evangelio y me dió un excelente ejemplo. Ella me enseñaba Las Escrituras y a compartir mi felicidad con otros niños, así le hablaba de JESUS a los demás. EL SEÑOR me bautizo con su ESPIRITU a los 9 años de edad. Al llegar a la adolescencia mi madre emigró a U.S.A, yo comencé a cursar Educación Superior en Cuba. De pronto me comenzo aburrir la Iglesia y me agradaban más los amigos de mi Escuela, así comencé a entristecer al Espiritu Santo. Aún cuando iba a la Iglesia mi mente estaba en otro lugar, estaba confundido y podía observar que muchos otros vivian la vida cristiana al igual que yo, llegando a creer, que eso era normal, es decir, llevar una doble vida, vituperando el Evangelio del SEÑOR y pisoteándole con su sangre. Pero una noche, caí en extasis y en ese momento el angel de la muerte me clavo su espada y me dijo “ya es hora”, vi como mi espiritu se separo de mi cuerpo y pude ver mi cadaver, en ese momento recordé Romanos 10:13 y le dije “...SEÑOR tú sabes que no estoy preparado, dame una oportunidad...” y el SEÑOR JESUCRISTO mismo me hablo en persona y me dijo que tenía un propósito conmigo. Empece a leer las Escrituras, a orar fervientemente, y ayunar. Estas 3 cosas me han sustentado. No es facil, pero con CRISTO se puede. Ahora estoy sirviendo a mi SEÑOR por medio del Ministerio “Sí Jesus”, en donde me inicié como voluntario en el invierno del año 2,008, lo que me dió la oportunidad de poder alcanzar a muchos por telefóno, sobre todo en esa época, en donde las personas no podían salir de sus casa a causa de la nieve; hoy puedo compartir con otros el gozo que se siente el tener a JESUS en el corazón.